Es la región más voluminosa del encéfalo. Su corteza cerebral presenta múltiples pliegues que le permiten incrementar su superficie. Está dividido en dos hemisferios cerebrales (derecho e izquierdo), cada uno con cuatro lóbulos: frontal (funciones superiores, planificación, control del movimiento voluntario), parietal (información sensorial), temporal (memoria, emociones, lenguaje), y occipital (visión).