“La llamada huelga de la carne de octubre de 1905, pensada originalmente como una cívica manifestación de rechazo al impuesto que gravaba el ganado argentino, se transformó en estallido popular. La cuestión social emergió entonces como violencia social dirigida especialmente en contra del Estado (la Casa de Gobierno y otros edificios públicos, los símbolos del poder y por cierto la policía), sectores de la aristocracia (sus residencias y bancos), los extranjeros (que dominaban el negocio de las ―casas de empeño‖) y el gran comercio del centro de la ciudad”. (Mario Garcés, Crisis Social y motines populares en el 1900).
De acuerdo con la visión del autor del texto citado y, en relación con la Cuestión Social, es correcto afirmar que, ante esta temática, el accionar de los sectores populares se caracterizó por