Niega el carácter científico del conocimiento pedagógico: dado que carece de carácter absoluto, objetivo y libre de valores. Se la caracteriza como una teoría práctica, en tanto propone normas de intervención educativa, acercándose fundamentalmente con la Didáctica. Las teorías científicas de la educación se hacen sobre otras disciplinas no pedagógicas: psicología, sociología, filosofía, etc. Resulta desprovista de contenidos y reducida a una introducción de las demás disciplinas pedagógicas.